Silvia’s Ofrenda

Silvia
born 1978
“Abuelito Víctor in My Memories Today and Always,” 2011
Mixed media

This ofrenda is dedicated to my grandfather, Victor Manuel Gallardo Núñez, born in Santago, Chile on May 20, 1917 and deceased on November 10th, 2009. At a very young age he lost his mother and was left alone in the world to care for his younger sister. At the age of 18 he was already an elementary teacher, a profession that he would practice for more than 40 years. He had seven children and loved until his last days my grandmother, Margarita, who was his everything in this world. My grandfather is and will be part of who I am. He was one of those old gentlemen that no longer exist, always in a suite and a hat. He was a man that knew how to find joy in life, in beauty, in art and in books.

Grandfather, in you I remember the importance of enjoying every moment and every outing. I know you wanted more time in this world, but don’t worry; your children and grandchildren are with you. Grandfather, here is my ofrenda with the things that you enjoyed in your life. From poverty to solitude, you rose to become a teacher, a father, and grandfather and, most importantly, a person we love and continue to remember.

“Abuelito Víctor en mis recuerdos de hoy y siempre,” 2011
Medios mixtos

Está ofrenda esta dedicada a mi abuelito Víctor Manuel Gallardo Núñez, el cuál nació en Santiago de Chile el 20 de mayo 1917 y murió 10 Noviembre de 2009. A muy corta edad perdió a su madre y quedo solo en el mundo y a cargo de una hermana menor. A los 18 años ya era profesor de enseñanza básica, profesión que ejerció por más de cuarenta años. Tuvo siete hijos y amó hasta el fin de sus días a mi abuelita Margarita, la cual fue su todo en este mundo. Mi abuelito es y será parte de lo que soy. Él era uno de esos viejitos que ya no existen, siempre de traje y sombrero. Un hombre que sabía disfrutar de la vida, de la belleza, de la música, del arte y de los libros.

Abuelito, he aquí esta ofrenda con un poquito de tú mundo, con las cosas que disfrutaste en tu vida. Eras el milagro de la vida. De la pobreza y la soledad saliste para llegar a ser un maestro, un padre, un abuelo y sobre todo un ser al que amamos y seguimos recordando.